Florentino | Lucas Leon Simon

Si yo me llamara Florentino haría contratos con el Estado en los que nunca perdería nada. El lucro estaría garantizado. Podría hacer una plataforma submarina para almacenar gas y cuando los …

Origen: Florentino | Lucas Leon Simon

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Blue Monday

Es un lunes gris, la ventana lo corrobora como testigo. Un día triste. A muchas personas les gustan los días grises, de las que muchos espectadores ajenos dirían que son personas melancólicas, must…

Origen: Blue Monday

¡Vergüenza!

Lucas Leon Simon

 

esperpaña

¡Nos cobran la luz un 42 % más cara en dos días y los jueces encarcelan a un twitero por escribir tres chistes negros!  ¡Vergüenza!

¡Pagamos 500 millones de pesetas del dinero de todos para que una diva no revele su relación amorosa-sentimental-sexual con una persona muy importante del Estado y se incrementan las pensiones un 0,25 %!  ¡Vergüenza!

¡Una familia completa, con sus seis miembros imputados en evasión de capitales, prevaricaciones, desfalcos, administraciones desleales, vive en total libertad sin que ninguno de sus integrantes haya pisado la cárcel y condenan con dos años de prisión a un joven que encontró una tarjeta de crédito e hizo un gasto con ella por valor de 78 euros!  ¡Vergüenza!

¡El Tribunal de Cuentas ve importantes indicios de perjuicio al bien público en la compra-venta de un millar de viviendas por parte de un Fondo-Buitre y un juez dice que “no se…

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Todos lo sabían y nadie hizo nada

El Periscopio

victima-colegio Las palizas del acoso escolar se perpetran y se ruedan muchas veces a la vista de personas que no lo impiden.

La idea se repite cada vez con mayor frecuencia. Al hacerse públicos atropellos considerables, continuados en el tiempo a menudo, comprobamos que eran de dominio público y nadie movía un dedo. La impunidad hecha norma. Lo más proclive a ese silencio cómplice son los abusos de poder y, entre ellos, los abusos sexuales. El mirar para otro lado hace un daño irreparable a las víctimas y a la convivencia social.

Uno de los ejemplos más recientes nos sitúa en la Universidad de Sevilla. Tres profesoras –de toda solvencia– denuncian los reiterados ataques que sufren por parte de Santiago Romero, prestigioso catedrático, el primero de Educación Física en nuestro país. Los han padecido desde 2006 a 2010, cuatro años. El docente ha terminado condenado a siete años de prisión tras…

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