De problemas serios, cortinas de humo y delincuentes

La Tronera de Celemín

Pesadillas

Las luces se habían apagado. Entre las sábanas Telmo tiritaba y no era de frío. Era la décimotercera noche que pasaba en el seminario y cada noche, el apagado de luces precedía a los pasos, y los pasos al terror.

Telmo a sus once años, era la primera vez que salía del pueblo. La primera vez que salía de casa y la primera vez que sentía el miedo en el cuerpo. Un miedo atroz que además de paralizarle, le provocaba pesadillas y no le dejaba dormir.

Estaba tan asustado que pensaba que sus padres no le querían. Si no no entendía qué hacía allí. Sabía que el dinero en casa escaseaba y que el trabajo del campo no daba para dar de comer a tantas personas como eran en su casa. Sabía que sus hermanos mayores habían pasado por allí y que parecían felices, que sus hermanas estaban con…

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