La penúltima oportunidad

La Tronera de Celemín

El excéntrico

Javi, se pasaba el día hablando solo. El decía que lo hacía con su novia Lucinda, a la que nadie podía ver. A sus veintidós años, todo el mundo pensaba que estaba loco. Todo el mundo creía que Javi era, además de un excéntrico por su forma de vestir, alguien al que le faltaba un tornillo.

Rubén, el hijo del terrateniente del pueblo, llevaba una correa que arrastraba por el suelo. El decía que llevaba a pasear a su perro. Y aunque nadie veía al animal, no se atrevían a decirle nada. Incluso, la mayor parte de los vecinos le seguían el juego y saludaban a su perro como si de verdad fuera al final del collar que arrastraba por el suelo.

Javi, llevaba un extraño aparato en la oreja. Sus vecinos pensaban que era una más de las excéntricas cosas que Javi llevaba puestas. Una pulsera sin…

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